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Los escenarios de cambio climático constituyen el corazón de las evaluaciones de vulnerabilidad y adaptación (UNFCCC, 2007a). Por ello, la Sección de vulnerabilidad y adaptación al cambio climático en la Comunicación Nacional debe comenzar con un apartado dedicado a la creación de escenarios climáticos como base de las evaluaciones posteriores de impactos, vulnerabilidad y adaptación.

 

Por definición del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) el escenario climático es una representación plausible y a menudo simplificada del clima futuro, basada en un conjunto internamente coherente de relaciones climatológicas, que se construye para ser utilizado de forma explícita en la investigación de las consecuencias potenciales del cambio climático antropogénico, y que sirve a menudo de insumo para las simulaciones de los impactos.

 

La elaboración de escenarios climáticos para República Dominicana en el marco de la próxima Comunicación Nacional es fundamental y debe ser objeto de un programa organizado de desarrollo de capacidades nacionales, garantizando que las capacidades creadas perduren. La responsabilidad de esta tarea podría estar en la Oficina Nacional de Meteorología de República Dominicana (ONAMET, 2013) como ocurre con instituciones análogas en otros países de la región.

 

Son ejemplo de ello: Cuba (Instituto de Meteorología), Argentina (Centro de Investigaciones del Mar y de la Atmósfera), Costa Rica (Instituto Meteorológico Nacional), Bolivia (Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología), México (Servicio Meteorológico Nacional) o Uruguay (Dirección Nacional de Meteorología). Crear un departamento dentro de la estructura de la ONAMET con la responsabilidad de elaborar y actualizar los escenarios climáticos nacionales, dotado de todo el equipamiento y la capacidad requerida, podría ayudar a garantizar la estabilidad y continuidad de esta tarea para cumplir nuestros compromisos con la Convención.

 

Para la Comunicación Nacional se deben crear y/o adoptar de la literatura nuevos y más precisos escenarios climáticos que abarquen el incremento de la temperatura, los cambios en el patrón de precipitaciones y el ascenso del nivel del mar. Se deben elaborar escenarios de carácter general para conocer las tendencias climáticas del país, pero además se deben elaborar escenarios locales (provinciales, municipales o por cuencas) en sitios donde existen recursos claves para los cuales el impacto del cambio climático deba ser estudiado (por ejemplo, cambios en la temperatura de Samaná en relación con las ballenas jorobadas). Los escenarios locales son de especial interés para las Agendas Ambientales Provinciales o la Planificación Territorial Regional (Rosario, 2009). También se pueden elaborar escenarios climáticos con enfoque sectorial manejando aquellos elementos del clima con incidencia en sectores sociales o económicos particulares, por ejemplo, el ascenso del nivel del mar sobre el turismo o la reducción de precipitaciones sobre la agricultura.  

 

Recursos técnicos para la elaboración de escenarios

 

Entre los documentos claves para apoyar la elaboración de escenarios climáticos en las Comunicaciones Nacionales (NSCP/UNDP, 2012) se encuentran los lineamientos para el desarrollo de escenarios climáticos y su aplicación en las evaluaciones de vulnerabilidad y adaptación (Lu, 2006; IPCC-TGICA, 2007). Existen otros documentos que ofrecen pautas para la elaboración y/o uso de escenarios climáticos como el de Mearns et al. (2003), Wilby et al. (2004), Conde y Gay (2008), y más recientemente el PNUD ha publicado una guía para practicantes (Puma y Gold, 2011). Son parte importante de los recursos técnicos para la elaboración de escenarios los softwares de los modelos que comentaremos oportunamente. El equipo técnico a cargo de la elaboración de escenarios deberá estudiar en profundidad toda esta literatura en la Biblioteca Virtual de Cambio Climático organizada para este Sitio Web.

 

Para la creación y/o adopción de los nuevos escenarios climáticos se deben consultar los elaborados previamente en el marco de la Primera (Herrera y Betancourt, 2001; Limia, 2001) o la Segunda  (Herrera y Betancourt, 2007a; Limia y Rosario, 2007) Comunicaciones Nacionales. También deben ser estudiados los escenarios generados para República Dominicana por el Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas de los Estados Unidos (Parish et al., 2008) y los que presenta PNUD en sus perfiles de cambio climático (McSweeney y Lizcano, 2007). El reporte de los escenarios debe citar adecuadamente los recursos empleados, usar una notación estándar, describir en detalle todos los métodos, explicar la significación de los resultados y considerar las incertidumbres (IPCC-TGICA, 2007).

 

Modelos para la creación de escenarios climáticos

 

En la elaboración de escenarios climáticos el primer paso es la selección del o los modelos correspondientes. Para su corrida se considerarán determinados escenarios de emisión y una cierta sensibilidad climática, parámetros que permitirán finalmente obtener los futuros patrones temporales y espaciales del clima, construidos a partir de una línea climática de referencia.

 

Para el estudio del clima existe un conjunto de Modelos de Circulación General (GCM) de Atmósfera y Océano Acoplados (AOGCM) que simulan una gran variedad de procesos que ocurren en un rango muy amplio de escalas espaciales y temporales entre los diversos subsistemas climáticos. Los resultados de la aplicación de modelos permiten la construcción de escenarios climáticos para diversas variables, proyectados hacia diferentes horizontes. Las variables a las que se presta mayor atención son la temperatura de superficie y la precipitación y comúnmente los horizontes proyectados se extienden hasta el 2100 (Conde y Gay, 2008). Para más información sobre los tipos de modelos y sus características, ventajas y desventajas pueden consultarse los trabajos de Houghton et al.(1997) o Knutti et al. (2010), entre otros.

 

Al presente es ampliamente utilizado el paquete de programas MAGICC (Model for the Assessment of Greenhouse-gas Induced Climate Change) y SCENGEN (SCENario GENerator), que se usan de manera combinada como MAGICC-SCENGEN e incluyen varios modelos. MAGICC permite estimar los incrementos de la temperatura global para diferentes proyecciones (de 2000 a 2100) en función de las diferentes emisiones de GEI representadas por los diferentes escenarios de emisión incluidos dentro del modelo. SCENGEN combina lo anterior con los resultados de los GCM para desplegar la información (fundamentalmente temperatura o precipitación) en un mapa reticular (MAGICC/SCENGEN, 2012). Aunque tiene algunas limitaciones, MAGICC/SCENGEN es una herramienta accesible, versátil y de bajo costo para generar escenarios climáticos para cualquier área del mundo (Lu, 2006).

 

Otro modelo atmosférico regional utilizado es el PRECIS (Providing Regional Climates for Impacts Studies) un sistema de modelado climático regional desarrollado a partir del programa de Jones et al. (2004), auspiciado por el Hadley Centre (2013) de la Oficina de Meteorología de Reino Unido, para facilitar su empleo en los países no incluidos en el Anexo I de la CMNUCC. Su Página Web interactiva ofrece acceso en línea a las corridas del modelo para la región de Centroamérica, México y el Caribe (INSMET 2013).

 

La combinación MAGICC/SCENGEN en su Versión 4.1 fue empleada para la construcción de las proyecciones del clima en las pasadas Comunicaciones Nacionales con referencia a varios modelos (BMRC-EQ, CCC-EQ, CGCM1-TR, CSIRO-EQ, CSIRO-TR, ECHAM, ECH498, GFDL-TR, NCAR-DOE, UIUC-EQ, UKHI-EQ  y  UKTR). Si se va a emplear nuevamente se debe actualizar el software que ya cuenta con la Versión 5.3.v2 y está disponible en la Biblioteca Virtual que acompaña a este reporte, junto a su Manual de usuario (Wigley, 2008). En la Segunda Comunicación Nacional se empleó también el modelo atmosférico regional PRECIS. El Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas de los Estados Unidos empleó el Modelo Climático CCSM3 para analizar las variaciones de temperatura y precipitaciones en República Dominicana (Parish et al., 2008). La tendencia en la elaboración de escenarios climáticos es al uso de los resultados de múltiples modelos. PNUD en sus perfiles de cambio climático de República Dominicana utiliza 23 diferentes Modelos de Circulación General provenientes del Proyecto de Inter-comparación de Modelos Acoplados CMIP, del World Climate Research Programme WCRP (McSweeney y Lizcano, 2007).

 

Escenarios de emisión

 

Para trabajar con estos modelos se requiere establecer los escenarios de emisión. Tales escenarios se definen por el IPCC como representaciones aceptables de las futuras emisiones de GEI, construidas a partir de diferentes suposiciones sobre el crecimiento de la población, la economía, la eficiencia energética y las políticas relacionadas con la limitación de las emisiones. La selección de los escenarios de emisión es un paso muy importante dentro de la construcción de escenarios climáticos, ya que del escenario de emisión escogido depende el forzamiento que reciba el sistema climático y su respuesta en cuanto a temperatura y nivel del mar  (IPCC, 2000).

 

En la Primera Comunicación Nacional se empleó el grupo de escenarios de emisión conocido por IS92 (a, b, c, d, e y f), presentados por el IPCC en 1992 (Leggett et al., 1992). En el 2000, el IPCC presentó un nuevo conjunto de escenarios de emisión (Nakicenovic et al., 2000) conocidos como el grupo SRES (Special Report on Emissions Scenarios) que fueron los empleados en la Segunda Comunicación Nacional escogiéndose la línea evolutiva y familia de escenarios A2, que según Limia y Rosario (2007) resultaba más representativo para el Caribe y a su vez estaba en mayor concordancia con el escenario de emisiones IS92a utilizado en los estudios de la Primera Comunicación Nacional. El grupo SRES será el empleado en la próxima Comunicación Nacional por lo que en la Tabla 5 se ofrece una traducción de las características de sus líneas evolutivas y familias a partir del informe especial sobre escenarios de emisiones (IE-EE) de Nakicenovic et al. (2000).

 

Tabla 5. Características de los escenarios de emisiones SRS (traducidos a partir de Nakicenovic et al. (2000).

 

Línea/

familia

Escenario

Características

A1

Rápido crecimiento global

Describe un mundo futuro de crecimiento económico muy rápido; la población mundial alcanza su nivel más alto a mitad del siglo y disminuye posteriormente, produciéndose una rápida introducción de nuevas tecnologías más eficaces. Las cuestiones importantes subyacentes son: capacitación, convergencia entre regiones y mayores interacciones culturales/sociales, con importante reducción de las diferencias regionales en los ingresos per cápita. Se divide en tres grupos que describen distintas direcciones del cambio tecnológico en el sistema energético. Los tres grupos A1 se distinguen por su énfasis tecnológico: fuentes de energía intensivas de origen fósil (A1FI), de origen no fósil (A1T) o de equilibrio entre todas las fuentes (A1B), definido como la no dependencia excesiva de una fuente de energía concreta, suponiendo que se apliquen mejoras en el aprovisionamiento energético y en las tecnologías de uso final.

A2

Crecimiento regional

Describe un mundo heterogéneo. La cuestión subyacente es: autosuficiencia y preservación de identidades locales. Los perfiles de fertilidad en las distintas regiones tienden a converger muy lentamente, acarreando un aumento continuo constante de la población. El desarrollo económico tiene una orientación básicamente regional. El crecimiento económico per cápita y el cambio tecnológico están fragmentados y son más lentos que en otras líneas evolutivas.

B1

Crecimiento económico global

Describe un mundo convergente, con la misma población mundial, que alcanza su nivel más alto a mediados del siglo para disminuir posteriormente, como en la línea A1 pero con cambios rápidos en las estructuras económicas hacia una economía de la información y los servicios, con reducciones en el consumo de materiales e introducción de tecnologías limpias y recursos eficaces. Esta línea  enfatiza soluciones mundiales a la sostenibilidad económica, social y ambiental, con una mejora de la equidad, pero sin iniciativas climáticas adicionales.

B2

Crecimiento poblacional

Describe un mundo en el que se hace hincapié en las soluciones locales a la sostenibilidad económica, social y ambiental. Su población mundial crece continuamente, a un ritmo menor al de la línea A2, con niveles medios de desarrollo económico y cambios tecnológicos menos rápidos y más variados que en las líneas B1 y A1. Aunque el escenario también está orientado hacia la protección ambiental y la equidad social, se centra en los niveles local y regional.

 

Otras fuentes que han elaborado escenarios climáticos para nuestro país también han empleado al grupo de escenarios de emisión SRES. El Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas de los Estados Unidos empleó la línea evolutiva y familia de escenarios AiF1 (Parish et al., 2008) y el PNUD la línea evolutiva y familia de escenarios A2, A1b y B1 (McSweeney y Lizcano, 2007).

 

Creación del clima de referencia

 

Para la construcción de los escenarios climáticos se necesita contar con una línea base climática o clima de referencia, la cual debe estar lo menos afectada posible por el aumento de la temperatura observado y tener un cierto grado de fiabilidad. De manera general se considera al período 1961-1991 como un período adecuado para este fin, puesto que la calidad de las observaciones y de los equipos de medición hace posible la confiabilidad de las mismas (Limia y Rosario, 2007). En la Primera Comunicación Nacional, los escenarios climáticos nacionales, se desarrollaron tomando el período 1961-1990 como línea base climática. La información utilizada fue suministrada por ONAMET y el INDRHI a partir de un conjunto de estaciones termo-pluviométricas, distribuidas por todo el país. Esta línea base climática puede ser empleada para la Comunicación Nacional pero se deben solucionar los inconvenientes señalados por Limia (2001) en relación a la inconsistencia en la composición y falta de homogeneidad de muchas de las series de datos climatológicos de algunas variables. Por ejemplo, para dichos escenarios no se contó con información de las regiones montañosas del país lo cual obligó a un ajuste de alturas (mediante el gradiente adiabático seco) para la construcción del campo de temperaturas de la línea base climática.

 

En la Segunda Comunicación Nacional se elaboraron escenarios climáticos solo para la región Este del país con énfasis en las zonas turísticas de Punta Cana y Bávaro. Para el desarrollo de la línea base climática se emplearon los datos de la Estación Meteorológica de Punta Cana. La información empleada abarcó el período de 1963 a 2003, con datos de temperatura (promedio, máxima y mínima) y precipitaciones (mensual, máxima acumulada en 24 horas/mes y número de días con lluvia).

 

Fuentes de datos climatológicos para los escenarios

 

Para la elaboración de escenarios climáticos, regionales o nacionales, son esenciales los datos climatológicos, tanto los que ya han sido analizados en trabajos como el Atlas Climático de la República Dominicana (JICA/ONAMET, 2004), como la información histórica y actual sin procesar que existe en las bases de datos de ONAMET o del INDHRI. Lo mismo aplica para aquellos sitios del país donde existen estaciones meteorológicas que cuentan con series de datos climáticos como el Aeropuerto de Punta Cana, por ejemplo.

 

Los datos de instituciones nacionales que han realizado proyectos en diversos sitios del país con toma de datos climáticos pueden ser de utilidad para escenarios regionales. Por ejemplo, para el Valle de San Juan, el IDIAF publicó diez años de datos climáticos del período 1993-2002 (Valdez, 2006). Más recientemente tenemos la red de monitoreo de variables climáticas y atmosféricas (temperatura, humedad relativa, precipitación, contenido volumétrico de humedad del suelo, neblina, vientos y radiación solar) al Norte del Lago Enriquillo de INTEC (2013) que alimenta y complementa los modelos globales de comportamiento del clima para la región del Caribe, con datos propios del país y producirá indicadores adicionales a los tradicionalmente manejados.

 

Una importantísima fuente de datos climáticos históricos la ofrece la NOAA (2013) con más de 50 documentos en una biblioteca en línea de datos climatológicos de República Dominicana desde 1886 a 1973. Este archivo encierra una parte importante de la historia meteorológica dominicana que parece iniciarse con las observaciones meteorológicas mensuales (temperatura, nubosidad, humedad, precipitación y presión) hechas en Sánchez entre 1886 a 1888 bajo la autoridad del Consejo Meteorológico de Londres. La contribución al conocimiento de la dinámica del clima en la Isla de Santo Domingo de Pérez (1969) maneja datos climáticos del período 1918 a 1967.

 

El Manual de la CMNUCC (2004), dentro de los programas que comprenden medidas para facilitar la adecuada adaptación al cambio climático, ofrece un apartado de climatología básica de referencia y escenarios de cambio climático con varias bibliografías a modelos y bases de datos regionales de fácil acceso. Chen et al. (2008) ofrecen un resumen de recursos para estudiar la variabilidad climática en la región del Caribe (con mención a República Dominicana) respondiendo a preguntas claves como: de qué base de datos climáticos disponemos, qué investigaciones hemos realizado, qué lecciones hemos aprendido, cuál es nuestra capacidad humana y en equipos o qué más necesitamos saber del cambio climático y cómo alcanzar estos objetivos.

 

Como parte de la colaboración regional llamamos la atención sobre el Sistema Regional de Visualización y Monitoreo SERVIR, de la NASA y USAID, que opera en nuestro país para integrar observaciones de la tierra y modelos de pronóstico con datos y conocimiento del terreno (SERVIR, 2013). Su sitio web proporciona acceso abierto y gratuito a datos satelitales/geoespaciales y mapas interactivos que permiten visualizar condiciones ambientales, tiempo y modelos de cambio climático global.

 

Escenarios de línea base

 

En el contexto de escenarios la Guía para preparar las Comunicaciones Nacionales en su módulo de vulnerabilidad y adaptación diferencia entre escenarios climáticos, a los cuales ya nos hemos referido, y escenarios de línea base, tema ampliado posteriormente por IPCC-TGICA (2007). Los escenarios de línea base se definen como las estimaciones de los cambios en el futuro socioeconómico y las condiciones naturales, no causados por el cambio climático. Esto se justifica pues muchas evaluaciones consideran plazos al 2030, 2100 ó más allá, por lo que es razonable suponer que muchas condiciones socioeconómicas o físico-naturales cambiarán, algunas en forma gradual y otras rápidamente, y en consecuencia la eficacia de las medidas de adaptación puede también cambiar con el paso del tiempo (UNFCCC, 2007a).

 

Generalmente se tiende a simplificar este complejo problema asumiendo que cualquier adaptación al cambio climático tendrá lugar dentro de las condiciones sociales y naturales del presente (UNFCCC, 2007a). De hecho, de las seis Comunicaciones Nacionales de la región que revisamos solamente la de Uruguay (MVOTMA, 2010) ofrece escenarios macroeconómicos para la elaboración de políticas y/o estrategias al año 2030, a partir de un Modelo de Insumo Producto disponible al momento de la Comunicación Nacional, pero reconoce que estos no se utilizan habitualmente.

 

Para elaborar escenarios de línea base (bien sea de población, economía, salud u otros) se necesitan estadísticas de los parámetros propios del sector o sistema que se va a analizar, para modelar su proyección futura a partir de sus tendencias pasadas y actuales. Estos datos provienen generalmente de censos, encuestas o estudios que muchas veces ofrecen no solo cifras, sino también los propios modelos de proyecciones que se requieren. Por ejemplo, en el aspecto demográfico dominicano la ONE (2007; 2007a; 2007b; 2007c), aplicando el Modelo EVADAN, ofrece estimaciones y proyecciones de la población dominicana entre 1950 a 2050,  que pueden ser empleadas para construir escenarios de línea base en aspectos como población, mortalidad o migración, entre otras variables socioeconómicas.

 

La propia ONE (2007) reconoce que las estimaciones de población y las proyecciones demográficas que ofrece son un apoyo a técnicos y especialistas en momentos en que es necesario aportar soluciones de adaptación a los cambios climáticos que se anuncian. A manera de ejemplo podemos señalar que la Primera y la Segunda Comunicaciones nacionales de República Dominicana incorporaron escenarios de línea base en el análisis de la adaptación en el sector salud empleando datos del comportamiento del dengue y la malaria del Centro Nacional de Control de Enfermedades Tropicales del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (Ortiz, 2001). Para la Comunicación Nacional sería recomendable considerar nuevos escenarios de esta naturaleza y en otros sectores.


Portal de Cambio Climático del Programa EcoMar, Santo Domingo. Coordinadores: Alejandro Herrera-Moreno y Liliana Betancourt. Última actualización: Marzo 13, 2015